Diario de un mundo 15 – Primavera y verano 2026

¡Hola!

Leyendo la última entrada, del 31 de diciembre, me doy cuenta de que esperaba con ansia que este año que ya arranca sus últimos meses fuera mejor que el que moría entonces.

Bien, a días de iniciado el noveno mes de 2026, con el verano en sus últimas semanas, creo que puedo decir que, por ahora, lo ha sido. No ha sido un año perfecto, ni mucho menos. Al menos hasta mayo fue muy complicado, ya que la incertidumbre sobre todo en relación a dónde vivir permaneció hasta entonces. Por suerte, se arregló, y eso me quitó un gran peso de encima. La inestabilidad laboral sigue, pero el no tener que temer por dónde ir es un gran alivio.

Y con relación a lo que nos interesa: el mundo. El objetivo de terminar la IV Era en 2025 fue imposible. Sigue habiendo margen para hacerlo en 2026, pero aún me queda bastante. He avanzado, sí, pero cronológicamente lo he hecho más despacio de lo que preveía (en general la primavera fue poco productiva).

Aun así, estoy bastante contento. Lo que he avanzado me gusta mucho, he descubierto una herramienta que me permite ordenar y actualizar las genealogías de manera más limpia y rápida, y también he podido ampliar la resolución del mapa principal en Wonderdraft para trabajar sobre un único archivo a nivel tanto mundial como regional, y no depender de mapas menores en los que hay que estar continuamente gestionando las escalas, la posición de los sitios, etc. Siento que he dado un paso más en mis habilidades técnicas para el «worldbuilding», y eso me anima mucho.

Además, que la cronología del mundo no haya avanzado más que 60 o 70 años no significa que no haya trabajado en otros aspectos. Hemos arrancado una campaña/playtest del sistema de rol, así que he estado bastante centrado en ello, y pulir temas del juego me ha hecho plantearme cuestiones sobre el mundo en general.

Por otra parte, la ampliación del «zoom» del mapa me ha permitido trabajar el mundo a un nivel más regional e incluso comarcal, por lo que he estado el último mes desarrollando zonas que antes eran amplios territorios llanos y vacíos dentro de los diferentes países. Al ver ahora el mapa, da la sensación de estar vivo, lleno de cosas que ver y descubrir, y de historias que contar, y eso es algo que motiva un montón.

Ahora mismo estoy releyendo las Crónicas y la novela por si fuera necesario introducir algún pequeño ajuste geográfico (hay nuevos ríos de tamaño medio o pequeño, algunas sierras bajas, pequeños bosques, muchas aldeas y pueblos nuevos…), y de paso estoy actualizando las genealogías.

Puedo decir, en conclusión, que no he estado ocioso este verano. Ahora llega el arranque del curso, así que el tiempo libre disminuirá y las tareas del curro aumentarán, pero espero poder seguir avanzando al ritmo que se pueda.

Que tengáis un buen arranque de septiembre.

Un saludo.

J. R. Kenja


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