¡Hola!
Hace poco más de tres semanas que inauguré este sitio web, y desde entonces no he dejado de darle vueltas al tipo de contenido que me gustaría ir compartiendo con quienes os toméis la molestia de dedicarme unos minutos de vuestro tiempo. Soy indeciso y también quizá prudente en exceso, pero esta web nació para algo y no quiero dejarla en una mera presentación.
Por ello, he pensado que, aunque no comparta aún detalles concretos de lo que voy escribiendo, sí me gustaría ir compartiendo a grandes rasgos qué estoy haciendo ahora y cuál es el estado de mi trabajo, y de ahí nacen estos diarios de trabajo, por llamarlos de alguna forma. Dado que la escritura es una labor que realizo en mi tiempo libre, y tengo otra orientación profesional que me consume mucho tiempo, habrá ocasiones en que estos diarios serán breves, pero voy a tratar de obligarme a utilizarlos como recapitulación. Tampoco tengo claro si los publicaré en una fecha concreta de cada mes o simplemente cuando pueda. Veremos.
¿Y qué estoy trabajando ahora?
Bueno, en primer lugar debo empezar hablando de mi eterno proyecto, como me ha dado por llamarlo en Twitter. Creo que es una manera divertida de hablar de un mundo que lleva en mi cabeza desde hace más de dos décadas y que ha pasado por interminables cambios, mutaciones, alteraciones y revisiones, y cualquier otro sinónimo o palabra de significado semejante.
En la actualidad y desde hace… creo que un año o quizá algo más, me encuentro inmerso en el que he decidido será el proceso último de revisión y reescritura de ese mundo, en sentido general: mitología, historia (muy importante para mí), lenguas, fauna, flora, geografía… Cualquier aspecto relevante para la construcción de un trasfondo coherente, un mundo vivo que albergue las novelas que planeo ambientar allí.
¿Y qué tipo de mundo es ese?
Realmente se me hace difícil definirlo de manera muy concreta. Es un mundo ficticio, que podríamos definir de manera general como fantasía, pero a partir de ahí me resulta un poco más complejo encajarlo. Supongo que mi inspiración inicial, la obra de Tolkien, hizo que en un primer momento pudiera definirse muy bien como eso a lo que llaman Alta Fantasía. Tengo la sensación de que aún mantiene mucho de eso, pero más adelante, al crecer como persona y madurar como escritor, y al abrirme a otras muchas influencias, mi mundo mutó y comenzó a albergar elementos de Baja Fantasía, y también de Fantasía Oscura en algún caso. Por tanto… no sabría decirlo. Una vez empiece a compartir cuestiones sobre él, me gustaría saber vuestra opinión al respecto.
Vale, un mundo de fantasía, pero ¿en qué parte del trasfondo estoy trabajando actualmente?
Aquí me gustaría dar algún dato un poco más concreto. Las versiones antiguas de este mundo estaban explicadas en decenas de documentos diferentes. Alguna vez traté de hacer compendios que me sirvieran de ayuda, y eso me ha salvado la vida a la hora de revisarlos. En esta, la que considero versión definitiva, el trasfondo se divide en varios textos principales a los que he decidido llamar Crónicas. A continuación os presento una lista de las Crónicas y el progreso que he hecho en cada una de ellas, aunque debo señalar que no se trata de los títulos de las mismas, sino de un resumen de su contenido.
- Mitología e historia natural (fauna y flora): este texto lo considero terminado. Tan solo lo modifico para añadir ligeras correcciones o entradas mínimas, pero en general, está hecho.
- Historia I: terminado.
- Historia II: terminado.
- Historia III: hecho aproximadamente hasta el 25%, el resto esbozado o escrito pero en versiones antiguas.
- Historia IV: esbozado o escrito pero en versiones antiguas.
- Historia V: esbozado o escrito pero en versiones antiguas.
- Historia VI: esbozado o escrito pero en versiones antiguas.
- ********: hecho aproximadamente hasta el 50%. Este texto es transversal a todos los demás.
Vista la lista de Crónicas imagino que resultan un poco ambiguas sin entrar en más detalles, pero al menos, por ahora, me gustaría compartir en qué punto de todo el trasfondo me encuentro trabajando. Como aclaración, podéis entender que los libros de Historia narran el devenir de mi mundo hasta el presente, considerando este como el momento de arranque de la primera novela, pero incluyen también otros aspectos como los calendarios o las lenguas. Cada Crónica está compuesta por un texto principal y varios anexos.
No sé si todo esto que os estoy comentado os resultará de interés. Espero sinceramente que sí, pero me apetecía compartirlo y creo que me ayuda el escribirlo y decirme a mí mismo: «Eh, aquí estás, esto es lo que llevas y esto es lo que te queda, así que, ¡dale duro!»
Un saludo.
J. R. Kenja
Deja una respuesta